Una horquilla de cuatro céntimos puede pesar más que otra de diez
Comparar diferenciales en euros sin mirar el nivel del precio puede inducir a error. Un ejemplo relativo ayuda a leer dos cotizaciones con la misma referencia.

Al comparar dos valores, una horquilla pequeña en céntimos no tiene por qué ser pequeña en proporción a su precio. La CNMV define el diferencial como la separación entre el mayor precio comprador y el menor vendedor. Para comparar magnitudes distintas, además de esa distancia absoluta, interesa explicar sobre qué referencia se calcula un porcentaje.
Tomemos dos ejemplos inventados, sin cotizaciones actuales. En el primero, una diferencia de 0,04 euros se compara con una referencia de 2 euros: representa el 2%. En el segundo, una diferencia de 0,10 euros se compara con 100 euros: representa el 0,1%. La primera distancia es menor en céntimos y veinte veces mayor en relación con la referencia elegida.
Estas cifras no pretenden medir el coste completo de una operación. Sirven para mostrar por qué ordenar instrumentos únicamente por el número de céntimos puede alterar la comparación. Tampoco basta decir porcentaje sin identificar el denominador: usar el precio medio u otra referencia debe explicitarse y mantenerse al contrastar resultados.
Una tabla preparada para comparar podría separar cuatro columnas: instrumento, instante de observación, diferencial absoluto y diferencial relativo con su base. La cantidad disponible y las comisiones requieren comprobaciones adicionales; el ejemplo no supone que una orden de cualquier tamaño se ejecute a los precios mostrados.
El nivel nominal del precio tampoco permite concluir por sí solo qué valor es más líquido o adecuado para una persona. Esta actualización centra la explicación en comparar escalas, para diferenciarla de la guía de Economía en Vivo sobre compra y venta inmediatas. Se conserva la fecha original y se registra la revisión editorial.