La bicicleta infantil en la acera exige comprobar la ordenanza y que el adulto acompañe a pie
La reforma vigente desde octubre permite autorizaciones municipales con condiciones. Un recorrido escolar ficticio ayuda a distinguir acera y carril bici.

La reforma del Reglamento General de Circulación que entró en vigor el 1 de octubre de 2026 permite a las ordenanzas municipales autorizar bicicletas infantiles en las aceras bajo determinadas condiciones. El artículo 152.1 menciona a niños de hasta doce años a cargo de un adulto que circule a pie. No convierte cualquier acera española en una vía ciclista por el mero hecho de acompañar a un menor.
El artículo 153 mantiene la prohibición general de circular en bicicleta por las aceras y remite a esa excepción cuando la establezca la autoridad municipal. También diferencia las aceras del resto de zonas peatonales, donde operan las limitaciones locales y la prioridad de los peatones. La reforma se publicó en junio; su aplicación en octubre no significa que cada ayuntamiento haya aprobado una autorización idéntica.
Pensemos en un trayecto inventado de un niño de diez años hasta el colegio. El primer tramo tiene carril bici, el segundo una acera y el tercero una plaza peatonal. Pintar los tres con el mismo color en un mapa doméstico oculta justamente la diferencia que hay que comprobar. Conviene anotar junto a cada tramo qué tipo de espacio es y qué disposición municipal permite utilizarlo.
En el tramo de acera, que el adulto viaje en otra bicicleta no cumple la condición de acompañar a pie descrita en esa excepción. Tampoco una fotografía de otras familias por la misma calle acredita la autorización. La comprobación útil es localizar la ordenanza vigente en la sede municipal y leer el supuesto aplicable, además de atender a la señalización del recorrido.
Esta propuesta sirve para preparar la ruta, no para dar por permitido un itinerario concreto. Si no se encuentra la autorización, la casilla debe quedar pendiente de consulta municipal, en lugar de completarse por costumbre. Elegir un recorrido familiar requiere resolver cada tramo; que el destino sea un colegio no sustituye esa comprobación.