Encuesta de salud 2025: por qué el 68,3% y el 66,2% no forman una suma
El INE publica la encuesta de 2025: percepción de salud y problemas crónicos usan preguntas y poblaciones diferentes.

El INE ha publicado este 20 de octubre la Encuesta de Salud de España correspondiente a 2025. El 68,3% de la población valoró su salud de los doce meses anteriores como buena o muy buena. En otra pregunta, el 66,2% de las personas de 15 y más años declaró tener algún problema o enfermedad crónicos. Los porcentajes describen aspectos distintos y no deben sumarse para repartir a la población entre sana y enferma.
La diferencia empieza en la base de cálculo. El primer resultado se presenta para la población general; el segundo se refiere expresamente a quienes tienen al menos 15 años. Además, valorar positivamente la propia salud no equivale a responder que no existe ningún problema crónico. La nota no permite calcular cuántas personas pertenecen a ambos grupos a partir de esos dos totales.
Un ejemplo completamente ficticio ayuda a ver el límite, incluso si las dos preguntas se hicieran a las mismas cien personas: sesenta podrían valorar bien su salud y cuarenta declarar una enfermedad crónica. Si veinte respondieran ambas cosas, no habría contradicción. La suma de respuestas sería cien, pero solo ochenta personas habrían marcado alguna de esas dos opciones. Este ejemplo explica conjuntos superpuestos; no reproduce la muestra ni estima el cruce real del INE.
La comparación temporal también necesita conservar su unidad. El INE señala que la valoración positiva cae 5,8 puntos respecto a 2023. Eso es una diferencia entre porcentajes, no una caída del 5,8% en el número de habitantes. El periodo de referencia es 2025, aunque la publicación llegue en octubre de 2026.
Para utilizar el dato en una presentación conviene escribir junto a cada cifra la pregunta, la edad cubierta y el año. Si se necesita estudiar la relación entre salud percibida y enfermedad crónica, harán falta resultados cruzados compatibles, no una resta de los titulares. Esta lectura es estadística: no permite diagnosticar a una persona ni atribuir una causa al cambio observado.