Una orden stop tiene un precio de activación y puede ejecutarse a otro
Investor.gov distingue stop y stop-limit. Un salto de precio ficticio permite ver qué condición protege cada una y por qué ninguna equivale a una venta asegurada.

El boletín educativo de Investor.gov, de la SEC estadounidense, explica que una orden stop se transforma en una orden de mercado cuando se alcanza el precio que la activa. Ese precio de disparo no garantiza el importe de ejecución. La distinción es importante al interpretar la expresión stop-loss: el nombre de la instrucción no fija una pérdida máxima asegurada.
Una orden stop-limit añade una condición de precio después de activarse: se convierte en limitada y solo puede ejecutarse al límite indicado o mejor. A cambio, puede quedarse sin ejecutar. La documentación advierte también de diferencias entre intermediarios al decidir si se ha alcanzado el disparador; no todos utilizan necesariamente la misma referencia.
Supuesto propio para una venta, sin operaciones reales. Se fija un stop en 50 dólares y, en el caso stop-limit, un límite de 49. Si el precio salta desde encima de 50 hasta una situación en la que la única compra disponible es a 47, una orden a mercado podría ejecutarse a 47 bajo ese supuesto de liquidez. La limitada a 49 no podría vender a 47 y permanecería sin ejecutar si no aparece una contrapartida admisible. Los importes son inventados y no incluyen gastos.
Para revisar la configuración proponemos anotar por separado disparador, tipo de orden resultante, límite si existe y vigencia. Preguntar solo por «el precio de la stop» deja sin resolver precisamente la diferencia del ejemplo. Antes de modificar o duplicar una instrucción debe comprobarse su estado con el intermediario.
La fuente se refiere al funcionamiento educativo en Estados Unidos; no asegura disponibilidad de estos tipos en todas las entidades ni sustituye sus condiciones. Esta explicación no recomienda una orden o nivel de protección y no ha enviado instrucciones de inversión.