«Ejecutar o anular» permite una ejecución parcial; «todo o nada» exige la cantidad completa
Las dos condiciones descritas por la CNMV pueden producir respuestas distintas ante el mismo volumen disponible. La palabra anular no significa que se deshaga la parte ya ejecutada.

Dos condiciones de volumen pueden parecer equivalentes si solo se recuerda que una parte de la orden podría rechazarse. El glosario de la CNMV distingue «ejecutar o anular», que ejecuta instantáneamente la cantidad posible y rechaza el resto, de «todo o nada», que exige ejecutar la totalidad y se rechaza si no puede cumplirse. La primera definición admite un resultado parcial; la segunda no.
Ejemplo editorial ficticio, con el precio y las demás condiciones compatibles y sin cambios del libro: se solicitan veinte acciones y solo hay ocho disponibles. Bajo «ejecutar o anular», ocho podrían negociarse y las doce restantes se rechazarían. Bajo «todo o nada», no bastaría ese volumen para ejecutar la orden de veinte. La suma ocho más doce sirve para conciliar la cantidad solicitada, no para convertir las rechazadas en compradas.
La diferencia se aprecia al preparar una operación que necesita una cantidad concreta. Si después de la respuesta se envía otra instrucción, debe partirse del saldo de acciones realmente ejecutado, no de la cantidad original solicitada. En el primer supuesto ficticio, repetir una compra de veinte sin reconocer las ocho anteriores podría acabar superando la cantidad que se quería obtener. No se propone hacerlo: se señala qué dato conviene revisar antes de una nueva decisión.
La CNMV define además el volumen mínimo y explica «todo o nada» como el caso en que ese mínimo coincide con el total. Antes de aplicar estas etiquetas hay que comprobar qué condiciones ofrece el intermediario para el mercado elegido y leer la confirmación efectiva. El ejemplo no reproduce una contratación real, no promete ejecución ni recomienda una orden. Su utilidad es separar lo negociado de lo rechazado y evitar interpretar «anular» como si borrase una ejecución que ya se produjo.