viernes, febrero 6, 2026

Los científicos están alarmados por la rapidez con la que se está derritiendo el glaciar Doomsday

MundoLos científicos están alarmados por la rapidez con la que se está derritiendo el glaciar Doomsday

El “glaciar del fin del mundo” Thwaites en la Antártida se está derritiendo más rápido de lo que esperaban los científicos. Crédito: www.jpl.nasa.gov

Durante décadas, los científicos del clima han advertido sobre el glaciar más inestable de la Antártida. Ahora, a medida que el hielo se derrite más rápido de lo esperado, se está discutiendo en voz alta una idea alguna vez impensable: construir una enorme barrera submarina para contener el océano.

El glaciar es Thwaites, más conocido como el Glaciar del Juicio Final. Se encuentra en la Antártida occidental, cubre un área aproximadamente del tamaño de Gran Bretaña y desempeña un papel crucial en el mantenimiento de la capa de hielo circundante. Si desaparece, las consecuencias no se quedarán en la Antártida.

Thwaites ya contribuye con alrededor del cuatro por ciento del aumento mundial del nivel del mar cada año. Ese número está aumentando a medida que el agua más cálida del océano se desliza más bajo el hielo. Los científicos están de acuerdo en una cosa: este glaciar está cambiando más rápido de lo que creían.

Y esa urgencia es la razón por la que ahora están surgiendo ideas radicales.

Por qué el glaciar Thwaites se ha convertido en una preocupación mundial

El problema con Thwaites no es sólo la cantidad de hielo que contiene, sino dónde se está derritiendo. Las corrientes oceánicas cálidas están erosionando el glaciar desde abajo, debilitando la plataforma de hielo que actúa como un soporte y ralentizando su movimiento hacia el mar.

Si ese apoyo falla, Thwaites podría comenzar a retroceder rápidamente. En el peor de los casos, su colapso podría provocar un aumento global del nivel del mar de unos 65 centímetros. Incluso los pequeños aumentos importan. Cada centímetro expone a millones de personas a un mayor riesgo de inundaciones costeras.

Por eso los científicos ven a Thwaites como un punto de inflexión. Si se desestabiliza por completo, podrían seguir otros glaciares en la Antártida occidental.

Hasta hace poco, la atención se centraba casi por completo en la reducción de emisiones. Necesario, sí, pero lento. Ahora, algunos investigadores se preguntan si la intervención física podría ganar tiempo.

La idea del muro submarino que nadie esperaba escuchar

La propuesta proviene de un grupo internacional de científicos e ingenieros que trabajan en lo que llaman Proyecto Cortina Anclada en el Fondo Marino. La idea es simple en teoría y desalentadora en la práctica.

Quieren colocar una barrera enorme y flexible en el fondo del mar, frente a las zonas vulnerables del glaciar. La estructura se elevaría aproximadamente 150 metros desde el fondo del océano y se extendería a lo largo de unos 80 kilómetros, actuando como un escudo para reducir el flujo de agua caliente debajo del hielo.

Los partidarios subrayan que esto no “detendría” el cambio climático. En cambio, podría frenar el derretimiento lo suficiente como para evitar un colapso repentino.

El equipo detrás de la idea incluye investigadores de varias universidades importantes y grupos de ingeniería con experiencia en construcción costa afuera. Por ahora, se están centrando en la viabilidad: materiales, sistemas de anclaje y si dicha estructura podría sobrevivir a las condiciones antárticas.

Está prevista una fase de investigación de tres años y es probable que se realicen pruebas de prototipos en los fiordos noruegos. El grupo también busca alrededor de 10 millones de dólares (8,4 millones de euros) para financiar el desarrollo inicial.

Mientras tanto, los críticos advierten de los riesgos. Interferir con los sistemas oceánicos a esta escala podría tener consecuencias no deseadas y no hay garantía de que funcione como se esperaba.

Aún así, el hecho de que científicos respetados estén discutiendo la idea refleja cuán grave se ha vuelto la situación.

Perforando el hielo para entender qué está pasando realmente

Mientras los ingenieros debaten posibles defensas, los científicos en el terreno se apresuran para recopilar mejores datos.

Recientemente, equipos de investigación del Reino Unido y Corea del Sur llegaron a una de las secciones más remotas e inestables del glaciar Thwaites. Utilizando taladros de agua caliente, perforaron el hielo para instalar instrumentos muy por debajo de la superficie, donde el océano se encuentra con la base del glaciar.

Este no es un trabajo rutinario. La zona está plagada de grietas y el hielo se mueve rápidamente. Pero la recompensa podría ser crucial.

Por primera vez, los científicos recibirán mediciones diarias en tiempo real que mostrarán cómo el agua caliente está derritiendo el glaciar desde abajo. Los instrumentos transmitirán datos vía satélite durante al menos un año.

«Este es uno de los glaciares más inestables del planeta», dijo el Dr. Peter Davis, oceanógrafo físico del British Antártico Survey. «Finalmente podemos observar lo que sucede donde más importa».

Los hallazgos podrían cambiar las predicciones sobre el futuro aumento del nivel del mar y ayudar a determinar si ideas drásticas como las barreras submarinas son fantasías poco realistas o necesidades incómodas.

Por ahora no hay muro, ni construcción, ni decisión final. Sólo una creciente sensación de que el tiempo corre más rápido de lo que nadie esperaba.

Y que el Glaciar del Juicio Final puede obligar a la humanidad a considerar soluciones que alguna vez fueron descartadas como imposibles.


Artículos más populares