El incendio estalló alrededor de las 10 a.m. hora local. Crédito de la foto: Jimmycsaid/X
Un gran incendio estalló el viernes 15 de agosto en un edificio de apartamentos de siete pisos ubicado en 305 East 95th Street, entre las avenidas Primeras y Segunda, en el Upper East Side de Manhattan. El Departamento de Bomberos de la Ciudad de Nueva York (FDNY) recibió la llamada de emergencia a las 10:04 a.m. y envió a más de 170 bomberos y personal de EMS a la escena.
Según los informes, el incendio comenzó en el techo del edificio y se extendió al Cockloft y tres áreas en el piso superior. Los residentes en el área informaron haber escuchado una fuerte explosión. Las imágenes de video publicadas en las redes sociales capturaron un grueso humo negro que se elevaba sobre el vecindario, que era visible desde varias cuadras de distancia.
Los respondedores de emergencia aseguraron rápidamente el área, con calles temporalmente cerradas para permitir que las tripulaciones trabajen de manera segura. Los bomberos utilizaron camiones de escalera, equipos de acceso a la azotea y conexiones de suministro de agua para contener el incendio. La respuesta coordinada evitó que el fuego se propagara a edificios adyacentes. Tres bomberos sufrieron heridas leves durante la operación y fueron tratados en el sitio. Los ocupantes del edificio fueron evacuados de forma segura, y no se informaron lesiones civiles. Las investigaciones preliminares indican que el incendio puede haber sido causado por una acumulación de vapores de gas en el sótano, aunque los funcionarios han declarado que la causa exacta permanece bajo investigación. El Departamento de Edificios y Marseales de Bomberos de la Ciudad está evaluando la estabilidad estructural del techo y los apartamentos afectados para determinar cuándo los residentes pueden regresar de manera segura.
Las autoridades confirmaron que las tripulaciones permanecieron en el sitio para llevar a cabo operaciones de amortiguación y monitorear para una posible referación. El FDNY declaró que el área permanecería acordonada mientras las investigaciones continúan. Los funcionarios de la ciudad han asegurado a los residentes cercanos que la calidad del aire se está monitoreando y que no se han detectado riesgos significativos.
Además de la contención de incendios, los respondedores también tuvieron la tarea de garantizar que los suministros de agua y energía en el edificio afectado se desconectaron de manera segura. Estas medidas de precaución son estándar en incendios de gran altura para minimizar un mayor riesgo para las tripulaciones y los residentes. El desplazamiento temporal de los inquilinos ha llevado a las agencias de la ciudad a coordinar el apoyo y las viviendas temporales para los afectados. El incidente requirió coordinación entre múltiples servicios de emergencia, lo que demuestra los desafíos logísticos inherentes a la respuesta a los incendios en áreas urbanas densamente pobladas. Los equipos de escalera, el personal de EMS y los mariscales de bomberos trabajaron simultáneamente para garantizar que el fuego no se extendiera, mientras que los ingenieros estructurales evaluaron las preocupaciones de seguridad inmediatas. Los equipos de bomberos trabajaron metódicamente para asegurar el edificio y evitar más daños, mientras que los investigadores continúan examinando la causa y garantizar la seguridad de los residentes desplazados. Los funcionarios se han comprometido a proporcionar actualizaciones una vez que el edificio se considera estructuralmente sólido y la investigación está completa.