La posibilidad de tomar una pastilla en lugar de inyectarla podría simplificar los regímenes de tratamiento, reducir la ansiedad asociada a las agujas y mejorar la adherencia general al tratamiento. Crédito de la foto: ElenaYakimova/Shutterstock
Investigadores en Japón han informado de un paso significativo en el esfuerzo científico de larga data para desarrollar un medicamento de insulina que pueda tomarse por vía oral en lugar de mediante inyección. El trabajo, realizado en la Universidad de Kumamoto, empleó técnicas de administración innovadoras que permitieron que la insulina sobreviviera al proceso digestivo y entrara al torrente sanguíneo en pruebas con animales.
Durante más de un siglo, los científicos han buscado una forma de administrar insulina sin agujas, reconociendo que las inyecciones plantean desafíos prácticos y psicológicos para las personas que requieren terapia regular con insulina. La insulina se descubrió por primera vez a principios de la década de 1920 y rápidamente transformó la diabetes de una enfermedad mortal a una enfermedad manejable. Sin embargo, los procesos naturales del sistema digestivo han descompuesto constantemente las moléculas de insulina cuando se toman por vía oral, lo que dificulta extremadamente la administración oral.
Un nuevo enfoque peptídico se muestra prometedor
El equipo de investigación japonés desarrolló una plataforma utilizando un péptido cíclico conocido como DNP como portador para proteger la insulina de la degradación en el tracto gastrointestinal y ayudarla a cruzar la pared intestinal hacia el torrente sanguíneo. Se probaron dos métodos diferentes en modelos animales. En un enfoque, se mezcló una forma modificada del péptido DNP con moléculas de insulina estabilizadas con zinc. En el otro, el péptido estaba directamente unido a la proteína insulina. Ambos métodos dieron como resultado niveles reducidos de glucosa en sangre en los animales de prueba.
La biodisponibilidad farmacológica obtenida mediante estas técnicas fue de entre el 33 y el 41 por ciento en comparación con las inyecciones tradicionales, una cifra que supera significativamente los intentos anteriores con insulina oral. El término “biodisponibilidad” se refiere a la proporción de la dosis administrada que llega a la circulación sistémica y está disponible para ejercer un efecto terapéutico. Alcanzar incluso un tercio de la eficacia de las inyecciones mediante la administración oral marca un nuevo punto de referencia en esta área de investigación.
Si bien estos resultados se limitan a estudios preclínicos, el equipo dice que abren un camino prometedor no sólo para la insulina sino posiblemente para otros medicamentos biológicos que actualmente sólo están disponibles mediante inyección.
Desafíos históricos en el desarrollo de la insulina oral
Las barreras a la insulina oral han sido bien documentadas en la literatura científica. La insulina es una proteína grande que las enzimas del estómago y el intestino descomponen fácilmente, y el revestimiento del intestino presenta un obstáculo adicional para la absorción en el torrente sanguíneo. Estas características fisiológicas hacen que la simple administración oral sea ineficaz sin una intervención tecnológica significativa.
Una revisión de la literatura sobre la administración de insulina oral destaca estos desafíos y señala que los investigadores han probado múltiples estrategias, incluidos potenciadores de la permeación, recubrimientos protectores y varias moléculas portadoras, pero ninguna ha producido aún un producto clínicamente aprobado que administre insulina de manera confiable por vía oral.
El trabajo actual se basa en décadas de investigación al demostrar un péptido específico que puede ayudar al paso de la insulina a través del epitelio intestinal. Esto se considera ampliamente como una de las barreras más duraderas para la administración oral eficaz de proteínas como la insulina.
Implicaciones para los pacientes
Si se traslada con éxito al uso humano, la insulina oral podría cambiar la vida diaria de las personas con diabetes, particularmente aquellas con diabetes tipo 1 que deben administrarse insulina muchas veces al día. La posibilidad de tomar una pastilla en lugar de inyectarla podría simplificar los regímenes de tratamiento, reducir la ansiedad asociada a las agujas y mejorar la adherencia general al tratamiento.
La administración oral también se alinea más estrechamente con la fisiología natural de la liberación de insulina. En las personas sin diabetes, la insulina pancreática ingresa al hígado directamente desde el torrente sanguíneo y este efecto de primer paso se considera beneficioso para la regulación de la glucosa. Aunque la investigación sobre la insulina oral pretende imitar esta vía, replicarla en humanos sigue siendo una tarea compleja que requiere más estudios.
Próximos pasos y obstáculos restantes
A pesar de los alentadores resultados preclínicos, hay pasos claros antes de que esta ciencia pueda convertirse en un tratamiento disponible para los pacientes. Las siguientes fases generalmente incluirían estudios más amplios en animales para verificar la seguridad y eficacia en sistemas más cercanos a los humanos, seguidos de ensayos clínicos en humanos cuidadosamente diseñados. Estos ensayos deben establecer no sólo que el fármaco reduce la glucosa en sangre de forma eficaz sino también que lo hace de forma segura en diversos grupos de pacientes.
Los investigadores advierten que los resultados de laboratorio y en animales no siempre se traducen directamente en tratamientos humanos exitosos. Como ocurre con todas las innovaciones biomédicas, pueden surgir problemas inesperados cuando se prueba una terapia en personas. Además, comprender cómo se comporta el sistema de administración basado en péptidos en el intestino humano, que difiere del de los animales de laboratorio, será vital para evaluar la viabilidad de este enfoque.
Contexto más amplio del manejo de la diabetes
La diabetes sigue siendo un desafío de salud mundial. Millones de personas en todo el mundo viven con esta afección que, si no se controla bien, puede provocar una serie de complicaciones graves.incluidas enfermedades cardíacas, insuficiencia renal y pérdida de la visión. La terapia con insulina es la piedra angular del tratamiento para muchos pacientes, y las mejoras continuas en la forma en que se administra siguen siendo una prioridad importante para la investigación médica.
Otras innovaciones en el tratamiento de la diabetes, incluidas nuevas formas de inyecciones semanales de insulina para la diabetes tipo 2, ilustran el panorama más amplio de progreso en el manejo de esta afección. Estos avances reflejan esfuerzos continuos para mejorar la conveniencia, los resultados del tratamiento y la calidad de vida de los afectados.
Conclusión
Los hallazgos recientes de Japón son un paso significativo hacia el logro de un objetivo de larga data en el cuidado de la diabetes: una forma oral confiable de insulina. Si bien el trabajo aún se encuentra en una etapa inicial y la aplicación en humanos aún no está establecida, las mejoras demostradas en la biodisponibilidad y el control de la glucosa en modelos animales representan un claro progreso científico. Investigaciones futuras determinarán si este enfoque se puede adaptar a una terapia eficaz para las personas que viven con diabetes.